La vivienda ha sido un tema constante a lo largo de la historia y ha evolucionado junto con el progreso social. Desde la Edad de Piedra hasta la Edad de la Arcilla y la Edad del Acero, a medida que exploramos el mundo, descubrimos otra forma de vivienda: las casas contenedor. Si bien están diseñados principalmente para vivienda temporal, estos contenedores suelen tener una vida útil de 15 a 25 años. Con mejoras y refuerzos, se pueden adaptar a entornos más hostiles. Hay tamaños personalizados disponibles, lo que los hace adecuados para pequeños puestos comerciales, alojamiento para viajes de negocios, almacenes, dormitorios en obras de construcción y más. Incluso se pueden combinar con una autocaravana para crear una cocina móvil, mejorando la comodidad.
Cuando las viviendas temporales son insuficientes, han surgido otros tipos de viviendas, como viviendas permanentes como la cabaña de manzana, la casa cápsula, las casas triangulares, las villas de acero liviano, las villas de acero pesado y las casas de espuma. La mayoría de estas casas utilizan componentes de estructura de acero, que están disponibles tanto en materiales a granel como modulares. En comparación con las casas prefabricadas, un inconveniente es que si el cliente carece de trabajadores de construcción experimentados, la fábrica necesita enviar trabajadores al lugar para construir la casa, lo que aumenta los gastos del cliente. Además, la vivienda permanente es altamente personalizable y se puede adaptar completamente a las necesidades del cliente, transformando un proyecto desde cero. Se puede proporcionar asesoramiento profesional y dibujos de diseño de casas, incluidos planos de planta y dibujos en 3D/2D, en función del terreno del cliente o las características del proyecto de viaje, lo que permite una comprensión más clara de la apariencia del producto.
Las tendencias de la demanda del mercado de estas casas también reflejan la situación económica mundial, donde los clientes dan cada vez más prioridad a la rentabilidad.

